3. INCORPORACIÓN DE TECNOLOGÍAS DIGITALES EN LA EDUCACIÓN.


 INCORPORACIÓN DE TECNOLOGÍAS DIGITALES EN LA EDUCACIÓN.

En el siglo XXI la educación ha evolucionado en términos de su quehacer, pues ha cambiado su enfoque didáctico y procedimental al vincularse con las tecnologías de la información y la comunicación, asunto que ha desarrollado una inigualable mejora de los métodos de enseñanza y aprendizaje que a su vez e indirectamente fomentan el dialogo, el trabajo colectivo, la cooperación, la construcción generalizada de conceptos, y avances del conocimiento, procesos que por lo general no se presentan en las aulas de clase. Sin advertirlo estas tecnologías se están convertido en una “maraña ordenada” de saberes que pone la inteligencia humana en un progreso continuo e inimaginable, entonces, es ahí donde la educación está obligada a mutar y no desvincularse de ese mundo informático. 

 

Bien se sabe que la educación virtual contribuye a la generación del trabajo autónomo en los estudiantes, promueve la autogestión, la interacción con herramientas digitales nuevas y desconocidas lo que potencia la obtención de conceptos y la capacidad para conseguir gran cantidad de datos o contenidos, ayuda a incrementar la creatividad, desarrolla la atención, lo hace partícipe del proceso al darle un papel activo en el aprendizaje (Lizcano Dallos, Barbosa Chacon, & Villamizar Escobar, 2019).

 

Con el uso e interacción en las plataformas digitales el estudiante encuentra una forma atractiva y divertida de realizar sus actividades escolares, de participar con sus producciones; pero además, crea en él una fascinación por el aprendizaje, aunque al poseer ese mundo de información debe aprender a gestionar los conocimientos “lo que se conoce como filtro de información” debe estar al tanto de las formas adecuadas de búsqueda como también de su beneficio; todo esto genera una rigurosidad que en ultimas puede observarse en el mejoramiento de sus resultados académico y calificaciones. (Castro, Guzmán, & Casado, 2007).

 

Es muy importante tener presente el contacto continuo entre docentes y estudiantes, ya no se está sujeto al aula de clase y el horario estudiantil, sino que se puede observar  una extensión del tiempo en el que se puede recibir asesoría, quejas, inquietudes y reclamos; asimismo del apoyo que se puede generar por parte de los padres de familia.(Cruz Pérez, Pozo Vinueza, Aushay Yupangui, & Arias Parra, 2019)

 

Para los docentes aún es una tarea difícil, pues se debe aprender a manipular la gran cantidad herramientas tecnológicas, aunque después de ello las ventajas serán muchas, como la que facilita los sistemas de evaluación, evita el desgastante de repetir conceptos en un salón de clases, de enfrentarse a problemas de desconcentración y desmotivación entre otros.


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